Encuentro Personal.
Muévanme sentimientos cercanos a la compasión, descriptores del amor occidental, para encontrar mediante palabras los asideros necesarios en quién desorientado, encuentra sin sentido la existencia.
Asor Atsitab.
Esta vida que montada en parpadeantes momentos se extiende, crea una sensación de continuidad que me hace presa, me agobia, no entiende de motivaciones.
Licario Sosa.
Empecemos por entender, que reconocer la presencia de problemas, supone un paso previo para solucionarlos: no tiene sentido proponerse la solución de inexistentes problemas. Visto así, el problema en sí mismo toma forma por etapas, pasando de una intangible consistencia, amorfa, líquida; y paulatinamente creando líneas, contornos, colores, definiciones; hasta aparecer en nítida presencia mostrando no sólo su esencia contradictoria, sino también, inevitablemente, su solución.
Esta sorprendente proposición nos indica que la solución a nuestros problemas, yace invariablemente en el centro de los mismos. De modo que, el método no responde a la búsqueda de la solución sino al entendimiento pleno del problema, y en consecuencia, la solución. Tal cuestión ha sido tratada con singular agudeza por numerosas culturas orientales, pero dejada por alto en nuestro decursar occidental.
En el texto que a continuación presentamos subyace este postulado, mostrándose luego de releerlo varias veces. El texto, parece poseer una naturaleza contradictoria que nos obliga no solo a entenderlo leyéndolo, sino que nos invita a solucionarlo entendiéndolo. Tal estructura representa el primer hallazgo literario en nuestros tiempos, sobre la formulación del problema que no es problema sino a través del lector, y sólo a través de este florece una solución.
El esperado y diverso resultado sobre la formulación de la esencia en cada lector, nos propone la curiosidad sobre el camino hacia una mejor, la deseada por el autor. Sin embargo, hemos de suponer que tal esencia-problema-solución existe en un plano superior, englobando las iniciales y mostrándose solo como meta a alcanzar. Esto, renueva el texto en nueva contradicción, y es justo aquí, donde es magistralmente reducido el problema original, a una sucesión circular de capas contradictorias que sobre la idea de acercarnos a la esencia, del mismo modo nos alejan.
La dualidad cercanía-lejanía del camino recorrido por el lector, no sólo le propone el entendimiento contradictorio de "buscar la solución"
Así, el texto, nos lleva por un discreto camino que sin reparar en las bases de nuestro pensamiento, concluye con su total anulación más allá del texto mismo.
El hallazgo, atribuido a la doctora de la universidad de Stamford, Asor Atsitab, es un singular precedente para nuestros estudiosos de la naturaleza del pensamiento. Acá, finalmente, lo mostramos:
(…) Vivo, sin embargo (…)
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